viernes, 8 de febrero de 2008

Capitulo 5. El Comienzo de la Primavera

Han transcurrido varios meses desde nuestra ultima aventura fuera del instituto, es increíble como los profesores, nos obligan a esforzarnos cada día mas en las múltiples materias, acosándonos a cada momento, incitándonos a estudiar mas, sin dejarnos tiempo para pensar en otra cosa que no fuera las materias del instituto, aun así, cada día que pasa, mas me intrigaba la caja de madera que aun permanecía herméticamente cerrada en mi baúl, pero lo que mas me intriga, es el hechizo que lleva encima, porque nos fue imposible abrirla o destruirla. Junto con Ginny, nos pasamos una tarde entera, encerradas en una aula aislada, pero aun así, no logramos ni hacerle un rasguño, por lo que decidimos dejarla en mi baúl, hasta que comiencen las vacaciones.

Muchos de nuestros profesores, en las clases mas interesantes y peligrosas, nos habían causado heridas considerables, pero gracias a Ginny y a mi, las bajas en el equipo fénix eran menores, casi inexistentes, ya que todos preferían que nosotras les curáramos sus heridas, que ir a la enfermería y encontrar a una malhumorada enfermera, casi torturando a sus pacientes, era sorprendente como le gustaba escuchar gritar a los pacientes con fracturas de huesos, mientras mas gritaba una persona, mas emocionada estaba la enfermera observando a los heridos, era como la versión malvada de madame Ponfrey

Pero el que se mantenía al margen de todo era D, ya que hasta el momento, sufrió heridas, pero estas sanaban en poco tiempo, por lo que comenzábamos a sospechar de donde salía tanto poder mágico. No era normal que un joven de 18 años, logre curarse solo una fractura, pero D con la mirada casi perdida, podía curarse automáticamente, creando las mismas llamas púrpuras, alrededor de su mano y expandirlas sobre sus heridas

Con Ginny recordábamos la misma llama púrpura causando desastres en la vivienda de un pariente lejano, a decir verdad no era un recuerdo muy grato, ya que era la época de apogeo de Voldemort, los mortifagos torturaban a las personas, había un mortifago en especial que había formado la fama de incinerar a sus victimas por medio de llamas púrpuras, pero aun no entendíamos el porque D podía controlar esas llamas y usarlas únicamente en su beneficio o en el beneficio de las personas a su alrededor, era un poder muy extraño, que se empeñaba en mantener en secreto, después de un tiempo nos acostumbramos a la idea de verlo completamente cubierto en llamas, cuando las cosas meritaban alta concentración de poder mágico, como en misiones de alto riesgo para el equipo Fénix

En el momento en que vi como lograba recomponer un hueso fracturado, recordé la primera vez que yo le había curado, no me di cuenta que el se estaba curando solo y no era necesaria mi intervención, por eso fue que el no parecía interesando en que yo logre curarle, pero aun así agradeció el gesto amablemente, lo que me agrado bastante. Aunque lo que mas me agradaba es ver a Freddy herido, El era quien mas curaciones había recibido de mi parte, ya que por razones no muy coherentes, siempre terminaba con alguna cortadura, quemadura o dislocación que era necesaria curar inmediatamente, así que tuvimos muchas oportunidades de hablar, comenzaba a conocerlo, me hacia reir y disfrutaba los momentos que teníamos a solas, hablando de cosas sim importancia, solamente para reír por un rato, pero lo que me agradaba mas era la manera que agradecía mis curaciones, ya que se acercaba sonriéndome galantemente y me daba un beso en la mejilla luego volvía a sonreírme pícaro y se iba.

Pero un día, después de un largo día en el campo de entrenamiento especializado en evasión de ataques directos, Freddy se rompió el brazo, y decidió irresponsablemente, no ir a la enfermería, aunque sabia que yo no le podía ayudar hasta que lleguemos a la sala común, aun así, aguanto el dolor que le producía la inflamación y salio bien en la practica, al llegar por fin a la sala común, me acerque a el, y comencé a curarle lentamente la fractura, disminuyendo la inflamación y con ella el dolor, después de varios minutos su brazo volvía a estar sano y todos los demás se hallaban profundamente dormidos en sus respectivas camas, victimas del agotamiento

Freddy, como siempre se acerco lentamente a darme el beso en la mejilla, pero seguramente por el cansancio yo intente girar la cabeza para decirle que me sentía agotada y que me iría a descansar inmediatamente, pero en medio de mi movimiento, sus labios no encontraron mi mejilla, si impactaron lentamente sobre mis labios, al principio ninguno de los dos estaba seguro de que había pasado, pero guiados por el instinto comenzó un beso lento que ambos disfrutamos, pero cuando la mano de el se poso en mi cuello y nuca atrayéndome, reaccione y me separe lentamente, insegura de lo que había pasado, sin saber que es lo que debía decir o que es lo que debía hacer a continuación, pero fue el que reacciono primero

--Yo … lo siento … no fue mi intención – comenzó diciendo mirándome a los ojos, en los que no mostraba ni rastro de arrepentimiento, pero en los míos reinaba la confusión, porque me agradaba como amigo, pero no estaba segura de querer cambiar ese punto de vista

--No te disculpes, solamente nos dejamos llevar – le sonreí, aunque una sonrisa no muy segura de lo que quería, sin embargo, algo me impulso a acercarme de nuevo, lentamente hacia el, que al mirarme, no perdió la oportunidad de unir de nuevo sus labios con los míos, cerrando los ojos dimos paso a nuestros labios, para probar los labios del otro.

Pasados algunos segundos, nos separamos una vez mas, y nos perdimos en la mirada del otro, esta vez fui yo quien interrumpió en silencio

--Ehhh … que te parece si vamos a dormir de una vez, es que mañana tenemos mucho entrenamiento pendiente, y los 2 estamos cansados – el levanto la mano y puso un dedo sobre mis labios para que dejara de hablar

--Muy bien Marce, vamos a dormirnos – me tomo de la mano tiernamente y nos dirigimos a la habitación de los Fénix, donde todos dormían profundamente, como Freddy dormía en la cama al lado de mi cama, ambos caminamos entre las 2 camas nos miramos entre las penumbras y por alguna razón nos dimos otro beso, bastante corto a comparación de los anteriores, y nos separamos para ponernos los pijamas y dormir cada uno en su cama

Cuando por fin estaba en mi cama, aun pensaba –por que lo bese? – fue la primera pregunta que paso por mi mente, y una vocecilla interior dijo – solo por la ocasión, no te angusties, solo fue un beso – pero otra vos en mi interior afirmo – no fue solo un beso, fueron solo 3 besos que no esperaba dar esta noche – y la vocecilla respondió – pero te gusto verdad?, no reclames además no pasara nada solo por habernos besado esta noche – y la voz respondió rápidamente – si es cierto, únicamente por esos besos, no quiere decir nada, ni de mi parte ni de su parte, así que solamente descansa, ya veras que las cosas serán normales en cuanto despiertes en unas horas

Y de alguna manera tenia razón, pero había algo en mi garganta que me daba una sensación bastante extraña y peculiar al mismo tiempo, por suerte mi hermana estaba dormida, si no hubiera sentido exactamente lo que yo sentí, y no me sentía con ganas de explicarle el motivo de las cosas que solamente sucedieron.

A la mañana siguiente todos despertamos, nos aseamos y fuimos a la siguiente clase, por la actitud de Freddy, note que con beso o sin beso anoche, las cosas entre el y yo, al menos por el momento, permanecerían en armonía sin incurrir en complicadas explicaciones, me sentí mas aliviada y pase todo el día con relativa normalidad, lo anormal fue cuando por fin terminaron las clases del día y D se acerco a Pupita sonriendo con una flor oculta detrás de su espalda

--Pupita puedo hablar contigo a solas? – le pregunto con la sonrisa mas galante que nunca entregándole la flor

--Muy bien D – dijo Pupita suavemente recibiendo la flor a la vez que sonreía tierna – vamos a dar un paseo por los terrenos del castillo?

--Me parece una muy buena idea – D le extendió la mano, que Pupi aun sonriendo, acepto y salieron del castillo tomados de la mano como buenos amigos

Entre Ginny y yo nos miramos significativamente, afirmamos con la cabeza y dijimos al unísono

--Nos veremos en la sala común dentro de un momento chicos – salimos rápidamente antes que nos pregunten hacia donde iríamos

--Crees que por fin se animo a decirle? – pregunte sonriendo a Ginny, cuando por fin estábamos fuera del castillo

--Es lo mas probable – dijo mientras los buscaba con la mirada – me parece un muy buen momento para utilizar la capa de invisibilidad de papá, - afirmo sacándola de debajo de su túnica

--Hey no me dijiste que la traías – le mire reprochándole

--Ya tranquila, no es para tanto, la tome esta mañana – me miro muy tierna

--De acuerdo, no te preocupes – le mire sonriendo, aunque no le creía la miradita tierna, aun me era muy graciosa – vamos, ya los vi, ocultémonos en la capa invisible y sigámosles, no me pienso perder esto – le dije sonriendo sin perder de vista a D y Pupi que iban caminando por las cercanías del bosque con la luna iluminando el sendero.

--Ven –dijo cubriéndonos con la capa de invisibilidad – será interesante verles – rió mientras nos acercábamos lentamente hacia ellos, lo mas silenciosamente posible

--Pupita – dijo D suavemente mientras le miraba sonriendo – yo quería decirte algo – dijo mientras se acercaba lentamente

--Si D, dime – Pupita sonrió mirándole fijamente o los ojos

--Pupita … tu me gustas mucho – dijo D suavemente observándole esperanzado

Pupita le miro claramente desconcertada, con los ojos como platos, entreabriendo la boca, sin pronunciar palabra alguna, esto hizo que D diera un pequeño paso hacia atrás desanimado, pero Pupita aun no decía nada, seguía mirándole sorprendida

--Pupita, siento ser tan precipitado – bajo la mirada – me parece que no era el momento de … - suspiro y se dio media vuelta para regresar al castillo entre tanto Pupita le miraba aun sin hacer movimiento – … decirte esto – pronuncio mientras le daba la espalda y daba un paso lentamente – pero es verdad, me gustas mucho, como eres, como miras, hasta como respiras, eres encantadora – se dio la vuelta inmediatamente a mirarle – y no podía aguantarme mas tiempo, tenia que decirte todo lo que me haces sentir – Pupita lo miraba aun sin saber que decirle, D al observar esto se desanima aun mas, se da la vuelta un tanto brusco, y da algunos pasos torpes hacia el castillo, pero Pupita reacciona, como asimilando todas las cosas que D le dijo, y se le acerca lo mas rápido que puede, casi flota por el aire frió de la noche, hasta alcanzarlo

--Espera D, no te vallas – se acerco a el e intento tomarle de la mano para detenerle, pero no había notado que el estaba envuelto en una capa de fuego púrpura, casi invisible, así que al acercar la mano a la mano de D – ay!!! – grito observando una ampolla que se había creado inmediatamente en la punta de sus dedos de la mano derecha

--Pupita!!! – dijo D asustado – yo no quise hacerte daño, cuanto lo siento – mientras hacia desaparecer el fuego de su cuerpo y le tomaba la mano a Pupita, - en serio, lo siento mucho, yo jamás quisiera lastimarte - le miro muy apenado los dedos lastimados – permíteme ayudarte por favor, debo curarte el daño que te hice – Pupita aun asustada, afirmo lentamente con la cabeza y D se concentro por un momento, mientras aparecía un fuego púrpura en la palma de su mano y lo acercaba lentamente hacia la mano lastimada de Pupita, pero ella como primera reacción, quiso quitar la mano, pero D le tenia bien agarrada y no se lo permitió – confía en mi, no te haré mas daño, lo prometo – intento sonreírle, pero estaba demasiado apenado – no te dolerá, tranquila – afirmo poso la mano en las ampollas, a los pocos segundos, la expresión de Pupita cambio, se notaba que no le dolía mas la mano – muy bien, ahora estas curada – apenas retiro la mano de la de Pupita, ella observo detenidamente que no le había quedado ninguna cicatriz y su mano se encontraba en perfecto estado

--Muchas gracias – le sonrió un poco sonrojada

--No me agradezcas, fue totalmente mi culpa, no debí descontrolarme así, yo... – quiso seguir D, pero Pupita se le acerco y le abrazo tiernamente

--Fue en parte mi culpa, no debí tomarte desprevenido – susurro aun abrazándole – así que deja de disculparte – el al escuchar esto, la tomo entre sus brazos, como si jamás le quisiera soltar, con mucha delicadeza mientras le susurraba al oído

--Te quiero mucho Pupita – después de escuchar esto, Pupi le abrazo mas cariñosa, permaneciendo así por varios minutos

--D, lo mejor es que regresemos al castillo, se esta haciendo tarde – se separo un poco de el y le miro – no es buena idea esperar que las trampas nos tomen desprevenidos – sonrió

--Muy bien Pupita, vamos – le brindo una sonrisa encantadora y le tomo de la mano, caminaron no muy rápido hacia el castillo, tomados de la mano, sonriéndose entre si

Entre tanto, Ginny y yo habíamos visto todo y nos sonreíamos felices

--Me agrada que esos 2 estén juntos – dijo Ginny

--A mi también, hacen bonita pareja –sonreí mirando a los 2 que iban caminando a unos metros de nosotras, sin notar que estábamos bajo la capa invisible – cambiando de tema, no crees que es mejor llegar antes que los tortolitos nuevos? – dije riéndome casi en silencio

--Si mejor, así no sospechan que los seguimos, no quiero que entre los 2 nos ataquen – sonríe abiertamente y con una mirada decidimos correr para adelantarles, gracias a una armadura que intento atacarlos por el pasillo de entrada, logramos adelantarnos y después de dar vuelta en la primera esquina, nos convertimos en veelas, y nos alejamos volando rápidamente hacia la sala común, por lo que evitamos las mayoría de las trampas de los pasillos y logramos llegar unos minutos antes de que ellos lleguen, también sanos y salvos, por suerte nos dieron tiempo de llegar hasta los sillones para disimular

Justo cuando entraban a la sala común, nosotras estábamos recostadas cada una en un sillón, haciéndonos a las dormidas pero observando atentamente a D y Pupi, que entraron, ni nos vieron y se fueron a la habitación

--Viste Ginny, ni notaron que estábamos en los sillones – mire haciéndome a la ofendida hacia la puerta de la habitación que hace tan solo unos segundos se había cerrado detrás de D y Pupi

--Ay Marce, como si tu no harías lo mismo si estas con alguien que quieres – dijo mirándome divertida por mi ofensa, yo le saque la lengua y le sonreí también divertida – además, es mucho mejor que no nos hayan visto, así podremos hablar antes de irnos a dormir – observo por un momento mas la puerta – hace mucho que no tenemos tiempo para investigar sobre el collar – dijo sacando de debajo de su túnica un collar con un dije colgando – estas segura de que viste la marca que tiene en ese libro? – asentí con la cabeza mientras yo también sacaba el mismo collar con el dije

--Si Ginny, mira – me acerque a ella mostrándole una vez mas mi dije, en el que por un lado que era liso, había una inscripción diminuta con la forma de un fénix rodeado entre serpientes – es exactamente la misma

--Es que, tenemos que estar seguras, no quiero creer que por fin tenemos la respuesta a este collar, que por alguna razón no podemos quitárnoslos

--Lo se, lo se, pero estoy segura de que ahí esta, solo tenemos que encontrar la manera de abrir esa tonta caja

--Que caja? – dijo D observándonos notablemente curioso, con Ginny nos miramos, pensando si le diríamos la verdad o inventariamos algo, al final fui yo la que decidí

--Una caja de madera que tengo guardada en mi baúl – suspire

--Una simple caja de madera no logran abrir?? – nos miro asombrado

--No es una simple caja – Ginny le miro molesta – esa maldita caja es indestructible, y no logramos abrirla con nada – hizo una mueca de molestia al terminar de hablar

--Me la traen? – nos miro con una sonrisa en la cara – es posible que, yo la pueda abrir

--Pero si nosotras no pudimos, porque crees que tu podrás? – ambas le miramos incrédulas, pero respondiendo nuestra pregunta sonrió con autosuficiencia

--No me subestimen chicas, no lo hagan – sonrió divertido ante nuestras miradas

--Esta bien – dijo Ginny – yo la traigo – y salio corriendo hacia la habitación

--Oye D, como se te ocurrió abrir la caja – le mire curiosa – porque ningún hechizo funciono, cuando los hicimos nosotras

--No te preocupes Marce, ya veremos si mis habilidades funcionan – me dijo sonriendo y sentándose a mi lado, yo le iba a responder pero Ginny llego

--Aquí esta – dijo con la caja en las manos – que se te ocurre D??

--Puedo romper la caja verdad? – dijo D, tomando la caja en sus manos

--Si, pero es importante que no dañes las cosas que están en su interior

--Muy bien – levanto la mano, observando la caja detenidamente, un fuego púrpura apareció en la palma de su mano, levanto un dedo y formo un as de fuego púrpura desde la punta de su dedo, lo acerco a la caja como si se tratase de un soplete, la caja comenzó a ponerse negra en su capa exterior, pero luego de unos minutos D apago el fuego de su mano – no se de donde sacaron esta caja, pero el fuego que logro producir, no logra hacerle ningún daño, es extraño

--Pero estabas quemándola poco a poco – le dije acercándome un poco a el para observar la caja mas de cerca – se estaba ennegreciendo estoy segura de que …

--No Marce – dijo interrumpiéndome – lo que logre hacer es solo con el barniz, porque la parte de la madera ni se inmuto cuando comencé a llegar hasta esa parte, fíjate – con la manga de su túnica, limpio la caja y se notaba claramente que lo único que se había quemado era la pintura, pero la madera permanecía sin rastros de quemaduras - esta caja esta hecha de madera del bosque escondido entre la neblina – Ginny y yo le miramos sin comprender

--Como sabes tu eso? – le miramos mas sorprendidas aun

--Es que … bueno hay muchas cosas mías que no les explicare por ahora, pero díganme que tiene esta caja que es tan importante para ustedes?

--Información importante – dije simplemente, pero al ver la expresión de mi rostro, D agrego

--Hagamos un trato, yo les cuento algo de mi pasado, pero antes ustedes me cuentan porque es tan importante abrir esta caja – nos miro animado, nos miramos por un momento

--Creo que todos queremos escuchar eso – dijo Freddy saliendo de la penumbra

--Es cierto, será bueno para conocernos mejor si nos contamos cosas personales – dijo Pupita bajando del techo y sentándose al lado de D

--Todos contemos algo personal si? – pregunto Angela mirándonos, y se sentó en otro sillón

--No podemos negar que todos aquí presentes, tenemos cierto grado de curiosidad que no podemos ignorar – dijo Marieta entrando detrás de Angela

--Que acaso todos ustedes estaban escuchando nuestra conversación? – les mire ofendida

--Somos un equipo, nos tenemos que ayudar entre nosotros – dijo Pupita animándonos a hablar

--De acuerdo, todos contemos algo de nuestro pasado – dijo D observándonos – algo importante, algo que marco nuestras vidas, que dicen?

--Muy bien – dijimos todos casi al unísono, y nos miramos mutuamente, viendo quien seria la primera persona que contaría algo personal, este era un buen momento para compartir las cosas que nos pasaron, y fomentar la unión de nuestro equipo

Con Ginny estábamos nerviosas, porque, pocas veces hablábamos de nuestro pasado, mas aun sobre el collar que llevábamos en el cuello, estaba claro que D también estaba un poco incomodo con la situación, ya que desde que nos conocimos, no nos contó mucho sobre su vida personal, habían varias cosas que jamás nos dijo, pero esta noche, todos abriríamos una parte de nuestro corazón, contando algo importante de nuestras vidas

Esta seria la noche, que cambiaria varias cosas entre nosotros, todavía no estaba dicho si seria para bien o seria la peor decisión que habíamos tomado, pero no había marcha atrás, solo nos quedaba expresar lo que sentíamos y contar una parte de nuestras historias personales